El crecimiento sostenido de una empresa, se basa en el trabajo en equipo y que “cada una de las piezas de la maquinaria”, sepa con certeza cómo hacer la tarea que le corresponde.

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La eficiencia empresarial implica que cada persona conozca su rol de forma acertada. Que además, no solo haga bien su  trabajo, sino que sea proactivo con la labor de sus compañeros.

  • El trabajo en equipo significa que cada miembro sepa asumir el rol que le corresponde, y aunque existan diferencias, pueda tener la madurez para hacer su parte, sin ningún tipo de prevención.
  • Cuando se trabaja en equipo, las cosas se ven mejor. Es posible lograr mejores resultados y solucionar problemas eventuales dentro de los procesos.
  • Compartir la realidad de cada labor ayuda a ser más llevadero el trabajo y a encontrar puntos de acuerdo con los mandos altos. Sin dejar de lado, el apoyo a los compañeros de trabajo.
  • Cuando se trabaja en equipo, cada una de las personas se convierte en un elemento importante del proceso, y a pesar que algunos tengan un mayor don para su desarrollo, el grupo se siente valorado y nadie se subestima… Todos crecen en una misma dirección.
  • Es indudable que el éxito de una empresa depende, en gran medida, de la compenetración, comunicación y compromiso que pueda existir entre sus empleados. El trabajo en equipo redunda en mayor eficiencia operacional.

Con todo esto sobre la mesa, vale la pena tener en cuenta las siguientes recomendaciones para lograr un trabajo en equipo más duradero:

  1. Generar un clima agradable de trabajo.
  1. Planificar adecuadamente las funciones y los roles de cada uno.
  2. Trabajar con el grupo, para eliminar las diferencias y el egoísmo que pueda generarse.
  1. Mantener en alto la motivación del grupo y enseñarles a perseverar en el logro de las metas corporativas.
  2. Involucrar a todos los actores en las distintas acciones del trabajo, legitimar su participación y no dejar a nadie por fuera de las metas. Destacar la labor de grupo más que la individual, a menos que ésta sea descollante y todos la reconozcan.
  3. Generar confianza de los empleados con el jefe y entre los mismos empleados.
  4. Poner retos claros para el equipo, con compensaciones claras. Después de logradas las metas, motivar al logro de nuevas oportunidades.

Finalmente, todo esto dará resultado, si se ejerce una adecuada gestión y se incentiva a todo el equipo.